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¿Las redes sociales están cambiando la forma en que hablas?
Descubre cómo influyen en el lenguaje de todos los días.
De cringe a POV, pasando por palabras tomadas del coreano o del japonés: las redes sociales están transformando la manera en que hablamos mucho más rápido de lo que imaginamos.
Pero ¿cómo nace realmente una palabra viral… y por qué terminamos usándola todos?
La primera vez que la escuchas suele ser en un video o en un meme. Tal vez ni siquiera entiendes qué significa. Incluso puede llegar a molestarte. Pero al día siguiente —o unas horas después— ya está en todas partes: en los comentarios de redes sociales, en conversaciones con amigos, hasta en correos del trabajo. Y sin darte cuenta, un día empiezas a usarla tú también. Esa misma palabra que al principio no soportabas acaba formando parte de tu vocabulario cotidiano.
¿Cómo se vuelve viral una palabra?
De internet a la vida diaria
Antes, las palabras y expresiones nuevas tardaban bastante más en entrar en el lenguaje cotidiano. La televisión, la radio o la publicidad podían acelerar un poco el proceso, pero seguían ocupando un espacio mucho más limitado en nuestras vidas.
Hoy las redes sociales nos acompañan a todas partes. Pasamos horas rodeados de videos, memes, tendencias y contenido viral. Por eso, una palabra puede extenderse a una velocidad increíble y terminar colándose en nuestra forma de hablar casi sin que nos demos cuenta.
En los últimos años, por ejemplo, palabras como cringe han salido de internet para instalarse en las conversaciones del día a día. En inglés, el verbo to cringe se usa para expresar vergüenza o incomodidad, pero en internet suele describir algo tan incómodo o fuera de lugar que hasta verlo provoca rechazo.
Lo mismo ocurrió con POV, abreviatura de point of view (“punto de vista”), que explotó en TikTok y en los reels. Suele aparecer en videos donde los creadores representan situaciones desde la perspectiva de un personaje concreto, haciendo que quien mira se sienta parte de la escena. Y luego está delulu, una forma irónica abreviada de delusional (“ilusorio” o “fuera de la realidad”), que hoy se usa sobre todo en redes para burlarse de fantasías o expectativas poco realistas.
Cuando internet mezcla idiomas
Pero el fenómeno no se limita al inglés.
Del coreano, por ejemplo, llegó oppa, una palabra que usan las chicas para dirigirse a un chico mayor o con quien tienen cierta confianza. Gracias al K-pop y a los dramas coreanos, que arrasan en redes sociales, hoy la reconocen incluso personas que no hablan coreano.
Del japonés nos llegó senpai, un término que se refiere a alguien con más experiencia o mayor dentro de una escuela, un grupo o una actividad. El anime, el manga y los memes de internet hicieron que la palabra se volviera familiar incluso fuera de Japón.
¿Por qué algunas palabras se vuelven virales?
Muchas de estas expresiones se difunden tan rápido porque comunican algo de manera inmediata. Son cortas, fáciles de recordar y suelen estar ligadas a situaciones o emociones reconocibles al instante.
En otros casos, lo que ayuda a que se hagan virales es simplemente cómo suenan. Algunas expresiones triunfan porque tienen ritmo, porque son pegadizas o porque encajan perfectamente en el lenguaje rápido y directo de las redes sociales. Y cuando las escuchamos una y otra vez, terminan pareciéndonos familiares, como si siempre hubieran estado ahí.
Los idiomas están hechos para cambiar
A menudo pensamos que las palabras nacidas en redes sociales “arruinan” un idioma. En realidad, ocurre justo lo contrario. Un idioma vivo está en constante cambio: absorbe influencias, se adapta a su época y encuentra nuevas maneras de describir el mundo.
Las palabras virales funcionan un poco como las tendencias culturales. Nacen dentro de comunidades online, se propagan a gran velocidad y, a veces, terminan entrando en el lenguaje cotidiano. Algunas desaparecen enseguida. Otras se quedan.
Los idiomas cambian constantemente. Y eso es precisamente lo que hacen los idiomas vivos.